miércoles, 7 de diciembre de 2011

Pastelillos de carne



Receta bestial con fotos penosas...  Lo sé...   Esta receta estaba en la recámara precisamente por eso. De hecho andaba en el apartado de "borradores" desde hace unos 3 años. Lo cierto es que revisando esta receta he empezado a babear como el perro de Pavlov, y eso pese a unas fotos nefastas. Con esto quiero decir que merece la pena realizar esta preparación, aunque tengáis que hacer un acto de fe para compensar lo poco apetitosa que aparece bajo el objetivo de la cámara, cuando el resultado al paladar (e incluso a la vista) no tiene nada que ver con el que se ve en las fotos. 

Por otro lado, os adelanto que estoy poniéndome las pilas en cuestiones fotográficas, tanto en conocimientos como en equipamiento. Hace 3 años era un penoso fotógrafo, y hoy por hoy soy malo. Espero que vosotros mismos vayáis notando el cambio. 

Y vamos al lío. 

Para 6 pastelillos

- 150 grs de carne picada (al gusto: cerdo, ternera, mezclada...)
- 1 cebolla pequeña
- Una lámina de hojaldre
- AOVE
- Tomate frito (al gusto)
- Unas gotas de Tabasco (al gusto)
- Pimienta
- Sal
- Un huevo


Comenzamos con un sofrito típico como para hacer una bolognesa. Siempre a vuestro gusto. Podéis añadirle calabacines, berenjenas...  A veces es la nevera la que manda (vaya, las cosas que necesitemos consumir con más urgencia). 

La carne y las verduras bien especiadas y rehogadas, el punto de salsa de tomate que os guste...  Podéis consultar recetas anteriores si tenéis dudas (y de paso, ojeáis el resto del blog). 



Recordad siempre retirar el exceso de grasa, si se ha producido. Yo suelo hacerlo antes de incorporar cualquier elemento líquido (como la salsa de tomate). Se puede hacer después, pero pescar el aceite separándolo de lo que no lo es resulta más complicado a posteriori, y puedes tirar lo que no debes. Si habéis calculado bien las cantidades (tanto de aceite como considerando la grasa que va a soltar la carne) no tendréis ese problema. Eso demuestra además que sois la leche con las medidas. Bravo. 


Ahora extendemos nuestra masa de hojaldre. En este caso, fresca (pero comprada). La cortamos en unos cuadrados de más o menos 7x7 / 8x8  centímetros. Poco más o menos, cada pastelillo nos va a acoger una cucharada sopera y media de relleno. 


Como veis en las fotos, doblamos un tercio de la pasta encima del relleno y lo pincelamos con agua, para que quede bien sellado. Vaaaaaale. También se observa que no he retirado el aceite suficiente del relleno. Buena capacidad de observación, cabroncetes. 

Doblamos el otro tercio de pasta encima del anterior, y dejamos los extremos a la virulé, para que de paso, se salga el exceso de aceite... (y que no se agrieten o revienten por donde no toca...


Acabamos pincelando con el huevo batido. 


Y sobre el papel de hornear y en crudo quedan feos, irregulares...   

Pero la magia de 20 minutos al horno precalentado a 180 grados sumado a las maravillosas propiedades del hojaldre y la pintura de huevo batido nos darán como resultado unos pastelillos bastante igualados, brillantes, doraditos y espléndidos. Véase la primera foto e imagínese con unos cuantos megapíxeles más, y una iluminación en condiciones. 


No me seáis descreídos y probad a hacerlos. Entonces, me contáis. 

Un abrazo, fogoneros!


Corona de verduras




Este es un plato muy sencillo y que admite un montón de variantes. Lo más importante para que el resultado sea vistoso es tener buenos utensilios de cocina. En mi caso, un molde de silicona que da unos resultados fantásticos.

La textura de este plato es similar a la de un flan, en este caso relleno con verduras. Es un entrante ligero y muy rico.  

INGREDIENTES (para 4 personas)

- 4 zanahorias grandes
- 4 huevos
- 1 calabacín
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla
PREPARACIÓN:

Lo primero, sofreir las verduras (excepto la zanahoria). Las salamos al gusto. Las reservamos para después.



A continuación, cocemos las zanahorias. Más o menos 15-20 minutos según lo grandes que sean. Con una batidora trituramos las zanahorias junto con los 4 huevos.


Ahora, rellenamos el molde de la siguiente forma:  una capa del preparado de huevo y zanahoria de más o menos un dedo de grosor para empezar, y a continuación una capa de verduras. Repetimos el proceso hasta terminar con una capa de huevo y zanahoria batidas.


Ya tenemos el molde relleno:


Ahora, lo introducimos en el horno precalentado a 200 grados, dentro de un recipiente con agua, para que se haga al baño maría.  Lo tendremos en el horno de 30 a 40 minutos.


Este es el resultado antes de desmoldar:


Y el resultado en la mesa, lo tenéis en la primera foto. Yo rellené el agujero central con tomate frito, pero como siempre, la presentación os la dejo a vuestro gusto.

Que aproveche!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hamburguesas de Blanco y Negro






Básicamente esto es un par de hamburguesas...  ¿verdad?  Pues no. Son un poquito especiales.

En Valencia, uno de los almuerzos más populares es el Blanc i Negre. Básicamente un bocadillo de longaniza y morcilla. ¿Por qué no fusionarlas en una hamburguesa, que resulta mucho más fácil de sujetar y comer? Además, tiene la ventaja de no tener que buscar el sabor de ambas piezas de embutido pretendiendo abarcar las dos en cada bocado.

Si me preguntáis de quién ha sido la idea, lo confieso: no es mía. Como en muchas de mis recetas, hay un tercero que me comenta: he comprado hamburguesas de "blanco y negro" en "tal mercado". Y yo voy y las copio, o mejor dicho, las interpreto. Sinceramente, no he probado todavía las hamburguesas de "blanc i negre" de ese mercado, pero aquí os ofrezco las mías, que tras varias pruebas, están riquísimas.

Por cierto, ¡gracias, Fernando! (compañero de trabajo y amigo)

Veamos los ingredientes:


Las morcillas son de la población de Ontinyent (Onteniente). Están oreadas, o sea, secadas durante cierto tiempo. No tengáis reparo en utilizar cualquier morcilla que tengáis a vuestro alcance, siempre que sea de cebolla. De hecho, la morcilla no es uno de los fuertes de mi comunidad, y puede que sí lo sea de la vuestra. En este caso, las de Ontinyent son de lo mejorcito que tenemos. Del mismo modo podría nombrar Requena, donde el embutido y el vino son casi una religión. 

Como podéis observar, tenemos:

INGREDIENTES (Para 2 hamburguesas):

- 2 morcillas (oreadas)
- 4 longanizas
- 100 grs de carne picada (mixta cerdo-ternera)
- sal y pimienta


PREPARACIÓN:

Como se aprecia en la anterior foto, las longanizas van sin tripa (una tarea que me ahorro). Las morcillas oreadas son fáciles de "destripar": un corte a lo largo, y las desnudamos sin pudor alguno.

Amasamos la carne de las longanizas con la carne picada, hasta que os quede un amasijo cárnico como este:




Salpimentamos a nuestro gusto  (pero ojo a las longanizas, no vayan a ir condimentadas), y por otra parte trituramos las morcillas. Yo he usado una picadora eléctrica. Se trata de no encontrarnos trozos de cebolla en la textura de la hamburguesa. Como véis, al triturar la morcilla, la sangre se mezcla con la cebolla y la grasa, y el color de esa mezcla no es tan negro como en la morcilla original. La cosa queda así, antes de amasarlo todo:



Si la mezcla os resulta complicada de manejar (es muy pegajosa) podéis añadir un poco de pan rallado al asunto. La masa será mucho más manejable, pero el resultado -sin ser malo- no será tan espectacular. La mezcla, acabada, es una cosa así: 


Moldeamos las hamburguesas, haciendo primero una gran albóndiga (del tamaño de un limón, más o menos) y la aplastamos sin piedad hasta formar la hamburguesa.  Freímos en aceite, a fuego bastante lento, teniendo en cuenta que la morcilla se dora enseguida. Se trata de que tenga buen aspecto sin que esté cruda, y estamos trabajando con ingredientes con puntos de coccion muy diferentes. 


Tras pasarlas por la sartén, el aspecto que toman es el que véis en la primera foto. El sabor, indescriptible.

En definitiva, os dejo aquí mi versión española del "cuarto de libra" americano, mejorada con los sabores de la tierra.

Queda terminantemente prohibido el uso de ketchup y mostaza en esta hamburguesa. Ni lechuga, pepinillos...   Si se quiere acompañar de algo, tal vez unas patatas a lo pobre, unos pimientos verdes fritos, un poco de ajoaceite....    Estamos en España, y punto. 

Espero que os guste tanto como a mi. ¡Un abrazo!

lunes, 26 de septiembre de 2011

BOB ESPONJA

Hola de nuevo a todos. Tras este descanso blogístico que me he pegado, me he decidido a vencer la pereza y comenzar de nuevo a hacer cositas. Hoy os pongo un Bob Esponja que me curré ayer para la niña de la casa.

La verdad es que nutritivo, lo que se dice nutritivo, no lo es mucho. Al final no es más que una rebanada de pan de molde (con corteza) y una loncha de queso fundido, junto con algunos trocillos de jamón de York y adornos de calabacín.

Os dejo la idea y que cada cual decida sus ingredientes.

Un abrazo a todos.


viernes, 21 de mayo de 2010

Crêpe, "peaso" merienda, oiga!





Domingo por la tarde. Finiquitado el tema de la siesta dominguera. 6 de la tarde y un antojazo de chocolate que no veas. ¿Solución? Un crêpe relleno.

En este caso va a ser de chocolate, pero un dulce de leche le va también genial. O una mermelada, O lo que sea que tenga textura pringosa y azúcar a mansalva.

En alguna otra ocasión haremos unos crêpes salados, pero hoy no toca.

Ingredientes para 6-8 crêpes:

- 3 huevos
- 125 grs. de harina
- 1/4 de litro de leche
- Mantequilla
- Relleno (sirope de chocolate, etc...)
- Nata montada

Mezclamos los huevos, la harina y la leche, batiéndolos en un bol con un batidor de varillas, o incluso se pueden meter en un recipiente que nos permita agitarlo bien. La mezcla resultante ha de ser una papilla bastante líquida.

Derretimos una cucharada sopera de mantequilla en la sartén, y echamos un  cacillo de la mezcla en la misma. Como equivalencia, un vasito de café más o menos.

 
Movemos la sartén, haciendo que la mezcla se reparta por la misma, formando la crêpe. Si nos quedase algún agujero, podemos añadir un poco de mezcla con una cucharita. Cuando esté totalmente cuajada por arriba, estará doradita por debajo, así que la podemos retirar.
 
Es el momento de guarrear (meter la mezcla) y enrollar formando un tubo.

 

Decoraremos a nuestro gusto con nata montada, virutillas de chocolate... lo que se nos ocurra. Otra sugerencia: trocitos de plátano junto con el sirope de chocolate. Bestial.
A disfrutar, golosos!!!

lunes, 17 de mayo de 2010

CANELONES FRÍOS DE MARISCO Y PESCADO




 

Vamos con un entrante/ensalada muy original y vistoso, que además es sencillísimo de hacer. Muy recomendado para los amantes del vinagre.

Necesitaremos (para 8 canelones):
- 16 palitos de cangrejo (muy importante que sean de los que se desenrollan totalmente - yo uso los de pescanova por ese motivo)
- 2 medallones de merluza
- 1/2 pimiento verde
- 1/2 pimiento rojo
- 1 cebolla pequeña
- 8/10 langostinos cocidos salados
- 2 cucharadas soperas de aceite
- 6 cucharadas soperas de vinagre (al gusto). Yo he seleccionado uno de frambuesa.
- Sal
- Salsa rosa (comprada o ketchup+mayonesa+mostaza)

 

Lo que vamos a preparar es una especie de salpicón de marisco, y lo vamos a enrollar con 8 de los palitos de cangrejo desenrollados, ni mas ni menos.
Por lo tanto, trocearemos en cubitos pequeños los pimientos y la cebolla. También 8 de los palitos y los langostinos pelados. Agregaremos la merluza previamente cocida (10 minutos) bien desmenuzada.
Mezclamos en un bol todos los ingredientes junto con el aceite, el vinagre y un pellizco de sal. Si tenemos oportunidad, dejaremos reposar este bol durante un par de horas en el frigorífico, aunque no es imprescindible.
Ahora toca la parte creativa del "enrollado".  Desenrollamos los palitos y ponemos en uno de los extremos tres o cuatro cucharadas de la mezcla.  Enrollamos con cuidado, y ya tenemos nuestro canelón.
Presentamos a nuestro aire, acompañando de una salsa rosa rebajada con un poco de agua.

Variantes: Si no queréis tanto pimiento, sustituid por huevo cocido, por ejemplo. El atún también le pega muchísimo.

Como siempre, la idea original es totalmente modificable.

Que aproveche!

lunes, 10 de mayo de 2010

HUEVOS AL PLATO CON CHORIZO





Another typical spanish recipe.  O sea, otro básico de la cocina casera de toda la vida. Realmente no sé si el nombre correcto de la receta es "huevos al plato con chorizo", pero describe lo que vamos a hacer, que es lo importante.

Este plato es sencillísimo de hacer y muy rico. Eso sí, resulta un tanto pesado. O sea, nada de irse a hacer footing después de comer.

INGREDIENTES:

Para 2 personas:

- Dos chorizos grandes (asturianos a ser posible)
- 4 huevos
- 1 lata de 300 grs de tomate frito (de buena calidad, tipo casero).
- 1 puñadito de piñones
- Orégano
- Pimienta y sal

Cortamos los chorizos en rodajas y las freimos. Hay que dorarlas lo suficiente, pero sin pasarse. Reconozco que recibí una llamada de teléfono durante este proceso y se me pasaron un poco.  


A continuación, precalentamos el horno a 200º.  Preparamos dos cazuelas de barro, repartiendo entre las dos el tomate frito casero, al que hemos añadido un poco de pimienta, hemos corregido de sal y hemos añadido los piñones (en crudo o pasados un poco por una sartén, eso va al gusto).
 

Disponemos las rodajas de chorizo por encima.

 
Cascamos un par de huevos encima, los salamos un pelín, y espolvoreamos un poco de orégano (o cualquier otra hierba que os guste).
Introducimos en el horno hasta que los huevos cuajen completamente. El punto exacto se lo debéis dar también a vuestro gusto, fijándoos en cómo cuaja la yema. Si preferís mojar en ella, debéis dejarlos como están en la primera foto.
Variantes:
En lugar del chorizo, podéis mezclar atún con el tomate frito. También podéis cambiar el tomate por un pisto. El chorizo podéis cambiarlo también por jamón. Esto admite muchísimas variantes. Probad y elegid aquello que más guste en casa.
Que aproveche!


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miércoles, 28 de abril de 2010

MERLUZA EN SALSA VERDE


Vamos con otro clásico básico de la cocina del Norte de España, con lo que de nuevo pido que me perdonen los puristas.

Con unas rodajillas de merluza congelada (todas redondísimas y monísimas ellas) y unos cuantos bivalvos (en este caso unas chirlas, pero pueden ser almejas, berberechos, coquinas...) vamos a hacer un plato majo, muy sabroso, y que va a quedar bien en cualquier mesa.

De entrada os pido disculpas por las fotos, ya que más que Salsa Verde, ha salido marrón. Eso es culpa del exceso de fritura del ajo, y de las fotos mal sacadas. Como consejo os diré que el ajo, mejor crudo que demasiado hecho. De todos modos, el plato triunfó.

INGREDIENTES:

- Merluza en rodajas
- Un buen puñado de chirlas (o berberechos, o coquinas, o almejas)
- Un chorro de aceite
- Dos dientes de ajo bien triturados
- Una rama de perejil troceado
- Una cucharadita de harina
- Un vaso de vino blanco
- Agua
- Sal

Comenzaremos sofriendo (un minuto como mucho) el ajo y el perejil.
A continuación agregamos los bichos de dos conchas y los sofreimos hasta que algunos empiecen a abrirse. Añadimos las rodajas de merluza  y les damos unas vueltas. Agregamos ahora la cucharadita de harina y la rehogamos. Salamos bien. Ahora incorporamos el vaso de vino blanco y completamos con agua hasta que se cubra bien todo.


Dejamos cocer a fuego medio hasta reduzca y  la salsa quede con la consistencia adecuada.
Presentamos las rodajas de merluza por un lado, las almejas por otro y regamos con la salsa. 

El vinito blanco es casi obligatorio. Que os aproveche! 

domingo, 25 de abril de 2010

"FINGERS" DE POLLO


Este es un plato rápido y que gusta a todo el mundo. En casa, a mi hija y a mi novia les encanta que lo haga. Básicamente se trata de tiras de pollo empanado con un poco de gracia. Como primero, como entrante de una comida o cena tex-mex, como tapita...   Como os dé la gana.

Vamos al tema:


Ingredientes:

- Pechuga de pollo fileteada (no demasiado fino).
- Pan rallado
- Ajo en polvo
- Perejil picado
- Sal
- 1 huevo

Salsas para acompañar:
- Barbacoa
- Mayonesa (sola o con un toque de pimentón picante y pimienta negra
- Salsa de miel: Mayonesa, miel y mostaza de Dijon a partes iguales
- La que se os ocurra.

Cortamos el pollo en tiras de un dedo de gruesas. Batimos el huevo y lo salamos a conciencia. Ponemos las tiras de pollo en un bol y las impregnamos bien con el huevo.

A continuación cubrimos bien las tiras de pollo con el pan rallado, al que hemos añadido ajo en polvo y perejil bien picado. Freimos en abundante aceite caliente, o en freidora. Escurrimos sobre un papel de cocina.

Truquillo para pechugas de "ternura distraida":  Si dejamos en remojo con leche las pechugas durante varias horas, notaréis cómo se hacen mucho más tiernas y sabrosas. También descubrí hace poco que hay supermercados donde venden "solomillos de pollo", que son partes de la pechuga mucho más tiernas de lo normal.

Buen provecho.

viernes, 23 de abril de 2010

ALISEA

Para los que nos gusta cocinar (y encima tenemos un pequeño espacio en este universo del "internete") no hay nada más gratificante que compartir experiencias, trucos, etc. con otros aficionados. Si encima alguien hace una de tus recetas y te agradece lo mucho que le ha gustado, te sientes estupendamente.

Mi amiga Alisea, del blog "cocinando en mi isla amarilla",  es una de mis fuentes de inspiración. He realizado muchas variantes de sus recetas, y siempre con mucho éxito.

Por eso, y porque merece saberlo, quiero colgar aquí algunas de las recetas que he aprendido de ella. Digo recetas, pero solo van a ser fotos comentadas, pues prefiero que busquéis el texto completo en su blog. Además, qué narices, sus fotos son mucho mejores que las mías.

Comenzamos con unas setas blancas empanadas. Una guarnición sorprendente, original y muy rica.



Unas palmeritas de hojaldre. Silpat, bendito seas. Salieron francamente buenas, pese a que la próxima vez abusaré más del azúcar, además de haber pensado una manera de darles una forma más "profesional".



Esto es un tiramisú de fresas. La típica mezcla del tiramisú (mascarpone, huevos montados por separado -claras y yemas- y azúcar) con láminas de fresa.


Y los croissants rellenos de chocolate. Un triunfazo aquí en casa. Si Alisea dice que siempre tiene una base de hojaldre preparada en el congelador para hacerlos, en vista del éxito me parece que yo voy a tener que pertrecharme de unas cuantas, porque se van a convertir en el desayuno-merienda oficiales en mi casa.
 

En definitiva, esta es una pequeña muestra de las maravillas que encontraréis en su blog, explicadas de forma muy clara y amena. Os animo a todos a hacerle una visita, incluso a los que no han pisado una cocina en su vida.

ALBÓNDIGAS EN SALSA DE SETAS


Ay, los platos de mamá... Llamadme mal hijo, pero yo intento copiar (y en la medida de lo posible, mejorar) los platos de mi madre, porque pese a vivir en la misma ciudad, el trabajo no me deja ir a gorronearle comida tan a menudo como me gustaría.

Este es un plato muy casero, típico y muy rico. Por ello vamos al lío.

INGREDIENTES (para 4 personas):
- 250 grs de carne picada
- 2 huevos
- 100 grs de pan rallado
- Una ramita de perejil muy picada
- Un diente de ajo, picado finamente
- Una cucharadita de sal
- Un pellizco de pimienta
- Un pellizco de canela (o alcaravea, que es muy similar pero menos "dulzona", a elegir) 
- Harina

Para la salsa:
- 100 grs. de champiñones (o seta blanca, a elegir)
- Un buen chorro de aceite de oliva
- Una cebolla mediana
- Un pellizco de pimienta

- Dos cucharaditas de pimentón dulce
- Un pellizco de sal
- 50 cl. de agua
Comenzamos mezclando bien los primeros ingredientes, hasta hacer una masa uniforme. Nos ayudamos con un tenedor.

Cuando tengamos algo parecido a esto, estamos en disposición de preparar pelotillas.

 

Ahora, sin cortarnos un duro (que la herramienta más importante de un cocinero son sus manos -limpias como una patena, eso sí-) hacemos bolas de unos tres centímetros de diámetro con las palmas de las manos. Para hacernos una idea muy gráfica, bolas de futbolín. Cuando las tenemos terminadas, las pasamos por harina.

 

Sofreimos la cebolla, junto con las setas. A los pocos minutos (cuando la verdura esté medio dorada) añadimos las albóndigas y rehogamos todo junto hasta que esté bien dorado. Agregamos nuestro pimentón, rehogándolo unos segundos. Cubrimos con agua hasta que sobrepase un dedo por encima de las albóndigas.
Dejamos reducir a fuego medio hasta que la salsa espese.

Acompañamos de unas patatejas fritas. Lo típico, vamos.

Buen provecho!

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SESOS REBOZADOS

Casquería... hummmmmm... (interjección del relamido)
Vale. Puedo asumir que muchos lectores cambiarían esa interjección por otra más del tipo "puajjjj", pero en la cocina, como en todo en esta vida, hay que abrir la mente un poco (o mejor, el paladar).
También estoy de acuerdo en que, el día que vaya de viaje a Tailandia (y tengo a una personita al lado que está deseando volver a aquellos parajes para enseñármelos) me costará Dios y ayuda probar los saltamontes fritos. No obstante, los probaré. Lo haré porque la reticencia de los foráneos a probar los callos con garbanzos es comprensible, pero aquellos que lo hacen lo flipan en colores, y vuelven a sus países contando que comieron tripas de vaca en salsa, y alucinaron pepinillos. Por si acaso, hay que probarlos.

La riqueza culinaria española tiene mucho que agradecerle a la casquería, los depojos, las vísceras, o como queramos llamar a estas obras de arte de la naturaleza que, cocinadas y condimentadas con destreza, pueden igualar al manjar más exquisito y más reconocido mundialmente. Puede que sea por el hambre que pasó España en la posguerra (civil), e incluso hay casquería que se remonta a la Edad Media. De hecho, el uso de la tripa (de cordero, cerdo o ternera) para elaborar embutidos, nos lleva a tiempos anteriores a la ocupación romana de la Hispania ancestral. Por lo que sea, en España somos muy prácticos y de muy poco hacemos mucho en la cocina.
También recordaréis el dicho aquel (con el que me siento muy identificado): "del cerdo me gustan hasta los andares".  Careta de cerdo (oreja y morro a la plancha o a la brasa), los sesos al horno, rebozados... Paletilla y Jamón curados, costillas (a la brasa, al horno, en aceite -de orza- o directamente fritas),  lomo, solomillo, secreto, presa, riñones al jerez, hígado, turmas, manitas estofadas...  La sangre: frita, en morcillas... Por si teníamos poco aprovechamiento, con la piel y un poco de grasa hacemos unos torreznos (cortezas) que lo flipas. Del cerdo se aprovecha el 99'9%, y tiramos los ojos por si el "joío" nos mira mal.

Todo esto os lo dice una persona que hace escasos dos años probó los Riñones al Jerez, por ser uno de los platos preferidos de su pareja. Tras aprender a hacerlos (qué narices, que me gusta agradarla), se convirtió en uno de los platos estrella de la casa.  Riñones... Esa cosa que los mamíferos utilizamos para filtrar la orina...   Hay que abrir la mente, y sobre todo el paladar, y no importa cuándo. Yo lo hice con 32 años y ojalá lo hubiese hecho mucho más jóven. Lo que me he perdido...  

Y sin más preámbulos (por si fueran pocos) vamos al lío:


Esta cosa sanguinolenta que véis en el bol es un buen par de sesos de cordero. Pese a que su aspecto solo atraería a Hannibal Lecter y al carnicero de Rostov, os aseguro que se van a convertir en un plato exquisito.

Lo primero que haremos es ponerlos en remojo durante media hora con agua, sal, y un buen chorro de vinagre.
Eso los blanqueará y eliminará el exceso de sangre. Después de eso preparamos un "saquito" con celofán de cocina y los hervimos durante 10 minutos. Eso impedirá que se deshagan y se conviertan en una pasta.


Después de eso, los cortamos en rodajas ( como buenamente podamos, porque siguen estando muy blandos).
Si queremos unas rodajas más "uniformes" podemos congelarlos durante más o menos media hora. Yo prefiero que los trozos sean irregulares y feos pero conserven todo su sabor.
 

Tras este proceso laborioso y un tanto asquerosillo, salpimentamos los trozos, los pasamos por harina y huevo batido y freimos en abundante aceite hasta que se doren.

Espero que probéis, pese al yuyu que os pueda dar la segunda foto.

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