domingo, 10 de marzo de 2013

Estrellas Michelín 2013


España atesora 7 restaurantes con 3 estrellas Michelín. 17 locales con 2 estrellas, y 123 con 1 estrella. 147 en total. Lamentablemente, debido a cierres, hemos perdido un total de 7 estrellas.

El primero del ranking, Japón. 28, 115 y 452. Un total de 595.  Brutal. 

Por encima de España, y es un dato que igual nos sorprende (relacionamos este país con la mala comida - fish and chips y esas historias) está Gran Bretaña. 

Justo por debajo de nosotros se encuentran los E.E.U.U. Un país al que no se viaja con idea de comer bien, tiene un total de 127 estrellas Michelín. Sorprendente. No solo tienen hamburguesas y perritos... 

En definitiva, tenemos 5 países por encima: Japón, Francia, Italia, Alemania, y Gran Bretaña...  

Y tenemos materia prima (calidad y variedad): una pesca variadísima, mariscos de primera, pescado mediterráneo... Nuestra huerta es excepcional: verduras, legumbres, oleaginosas...  Tenemos cocineros de primerísima: creativos, respetuosos con la tradición, curiosos, innovadores... Tenemos una  tradición culinaria impresionante... región a región y pueblo a pueblo... Es complicado encontrar en España una población en la que se cocine un plato igual que en la población de al lado (distante 5 o 6 escasos kilómetros)  ¿Por qué no somos los primeros? Como para planteárselo...  ¿No sabemos vendernos? Posiblemente...   Esta España nuestra...  Hasta en esto, que todos consideramos uno de nuestros baluartes, nos ganan 5 países...  Triste...

Otra curiosidad...  Si observamos el listado de Estrellas Michelín y lo contrastamos con el de "los 50 mejores restaurantes del mundo" de la revista británica Restaurant, la cosa no acaba de cuadrar... Ocupamos el 1er puesto (El celler de Can Roca), el 4º puesto (Mugaritz), el 8º (Arzak), el 26º (Quique Dacosta), el 44 (Asador Etxebarri) y entre medias países como Dinamarca, Brasil, Perú, Suecia, México... En definitiva, los países que tenemos por encima son Francia y EEUU. Estamos los terceros. No acaba de cuadrar la cosa...  En cuestión de críticas, se juzga bastante peor a Michelín que a Restaurant...  Y a mí todo esto no me acaba de consolar...  

Y como conclusión...   En el extranjero comemos del culo... Salvo que vayamos a estos restaurantes galardonados...  y en España, en casi cualquier barecillo nos comemos un menú del día de 7-8 euros y nos quedamos como Dios... Salvo en aquellos que tienen que acabar llamando a Alberto Chicote, claro...  

Y seguimos sin ser la primera potencia mundial gastronómica cara a los medios internacionales...

Es que me enciendo...  

¿En qué estamos fallando? Ahí lo dejo...

martes, 18 de diciembre de 2012

Paella de verduras y gambas



Me gustaría dedicar esta entrada a una personita que en cuestión de pocos días ha puesto patas arriba mi vida (en todos los sentidos, y para bien) Ella sabe de sobra quién es, y se dará por aludida enseguida… On the road again!!! Gracias, preciosa. 



“Decíamos ayer…”  (Plagiando a Unamuno, que a su vez plagió a Fray Luis de León) que la cocina es maravillosa.  En definitiva, vamos a retomar el blog, de momento a medio gas (por falta de tiempo en estas fechas navideñas) pero después vamos a intentar darle un impulso diferente. Sí, mis queridos “fogoneros”, esto va a marchar sí o sí.
Y sin  más preámbulos ni zarandajas, vamos a ponernos al lío.
Hoy vamos a preparar una paella de verduras y gambas. Para ello necesitaremos,

Para 4 personas:
-          Un calabacín (tamaño medio)
-          Un pimiento rojo hermosote
-          Un pimiento verde (en este caso italiano – de los alargaditos)
-          Una cebolleta
-          Un pimiento choricero
-          Tomate frito (unos 100 ml)
-          Un buen puñado de gambas peladas
-          4 tazas de arroz bomba
-          Pimentón dulce
-          Unas hebras de azafrán (5-6 son suficientes)
-          AOVE (ese palabro que resume el Aceite de Oliva Virgen Extra)


 
Al turrón.  Preparamos nuestras verduras cortadas en juliana, y procedemos a escaldar el pimiento choricero. Lo que yo suelo recomendar, si hay caldo de por medio, es hacerle una incisión al pimiento, ponerlo en un cazo con agua hirviendo recién sacada del fuego, dejarlo 10-15 minutos y luego aprovechar esa agua (colándole las pepitas del pimiento) para hacer el caldo.

Calentamos un buen chorro de AOVE en nuestra paellera. En otras ocasiones ya hemos hablado de difusores, de las diferencias entre la cocina de gas y las vitro o las de inducción a la hora de hacer paellas, así que no creo que sea necesario volver a incidir en ello. 


Rehogamos alegremente las verduras durante unos 10 minutos, y añadimos el arroz, el tomate frito y las gambas. Tras dos o tres minutos castigando todo esto, añadimos el agua del choricero, complementando con más agua si es necesario hasta llegar al nivel de los clavos de las asas de la paellera. Corregimos de sal (más tirando a soso que a salado, ya que gran parte del agua se va a evaporar) Subimos el fuego hasta que aquello se convierta en la fragua de Vulcano, y mientras eso ocurre, preparamos el choricero.

Briconsejo: Hay sibaritas que tienen oportunidad de conseguir carne de choricero en tarritos. Eso evita bastante faena, pero tiene la pega de que no todo en esta vida necesita acompañamiento “choriceril”, por lo que el tarro suele acabar abandonado, a medias, en el fondo de la nevera, junto al cacho de queso rancio y los yogures blancos caducados. Yo prefiero tener mi buen ramillete de choriceros colgados por ahí, o en su caja de cartón si los compro en ese formato.

Ahora viene la parte delicada: abrimos el choricero hasta aplanarlo lo más posible, con la piel hacia abajo, y con un cuchillo vamos rascándolo (imaginaos a Fígaro afeitando a un tipo barbudo y gordo, o sea, delicadeza máxima) separando la carne de la piel con mucho cuidado.  Una vez separada, la troceamos bien finita, o la trituramos en mortero, o lo que queráis, pero que quede muy machacada. La incorporamos

A estas alturas nuestra paella está haciendo unas burbujotas impresionantes, así que bajamos el fuego hasta que las burbujas sean pequeñitas y se produzcan a un ritmo lento. 



Ahora, y no antes, añadimos el azafrán de hilo. Lo trituramos un poco en la mano y lo incorporamos. Se trata de que no se “infusione” demasiado, ya que si lo añadimos al principio de la cocción se pierde gran parte de su aroma.

Vamos controlando el punto de sal y el de caldo en relación a la dureza del arroz, añadiendo agua si fuese necesario, o mejor incluso caldo de verduras (aunque sea de pastilla) La mejor opción es ir “catando” el arroz y jugando con el fuego, bajando o subiendo según se requiera. 



Cuando el aspecto sea este que veis en la última foto, solo le queda el reposo final.  Apagamos el fuego y aguantamos estoicamente las hambres antes de sacarlo a la mesa. 

¡Buen provecho, fogoneros!

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Pastelillos de carne



Receta bestial con fotos penosas...  Lo sé...   Esta receta estaba en la recámara precisamente por eso. De hecho andaba en el apartado de "borradores" desde hace unos 3 años. Lo cierto es que revisando esta receta he empezado a babear como el perro de Pavlov, y eso pese a unas fotos nefastas. Con esto quiero decir que merece la pena realizar esta preparación, aunque tengáis que hacer un acto de fe para compensar lo poco apetitosa que aparece bajo el objetivo de la cámara, cuando el resultado al paladar (e incluso a la vista) no tiene nada que ver con el que se ve en las fotos. 

Por otro lado, os adelanto que estoy poniéndome las pilas en cuestiones fotográficas, tanto en conocimientos como en equipamiento. Hace 3 años era un penoso fotógrafo, y hoy por hoy soy malo. Espero que vosotros mismos vayáis notando el cambio. 

Y vamos al lío. 

Para 6 pastelillos

- 150 grs de carne picada (al gusto: cerdo, ternera, mezclada...)
- 1 cebolla pequeña
- Una lámina de hojaldre
- AOVE
- Tomate frito (al gusto)
- Unas gotas de Tabasco (al gusto)
- Pimienta
- Sal
- Un huevo


Comenzamos con un sofrito típico como para hacer una bolognesa. Siempre a vuestro gusto. Podéis añadirle calabacines, berenjenas...  A veces es la nevera la que manda (vaya, las cosas que necesitemos consumir con más urgencia). 

La carne y las verduras bien especiadas y rehogadas, el punto de salsa de tomate que os guste...  Podéis consultar recetas anteriores si tenéis dudas (y de paso, ojeáis el resto del blog). 



Recordad siempre retirar el exceso de grasa, si se ha producido. Yo suelo hacerlo antes de incorporar cualquier elemento líquido (como la salsa de tomate). Se puede hacer después, pero pescar el aceite separándolo de lo que no lo es resulta más complicado a posteriori, y puedes tirar lo que no debes. Si habéis calculado bien las cantidades (tanto de aceite como considerando la grasa que va a soltar la carne) no tendréis ese problema. Eso demuestra además que sois la leche con las medidas. Bravo. 


Ahora extendemos nuestra masa de hojaldre. En este caso, fresca (pero comprada). La cortamos en unos cuadrados de más o menos 7x7 / 8x8  centímetros. Poco más o menos, cada pastelillo nos va a acoger una cucharada sopera y media de relleno. 


Como veis en las fotos, doblamos un tercio de la pasta encima del relleno y lo pincelamos con agua, para que quede bien sellado. Vaaaaaale. También se observa que no he retirado el aceite suficiente del relleno. Buena capacidad de observación, cabroncetes. 

Doblamos el otro tercio de pasta encima del anterior, y dejamos los extremos a la virulé, para que de paso, se salga el exceso de aceite... (y que no se agrieten o revienten por donde no toca...


Acabamos pincelando con el huevo batido. 


Y sobre el papel de hornear y en crudo quedan feos, irregulares...   

Pero la magia de 20 minutos al horno precalentado a 180 grados sumado a las maravillosas propiedades del hojaldre y la pintura de huevo batido nos darán como resultado unos pastelillos bastante igualados, brillantes, doraditos y espléndidos. Véase la primera foto e imagínese con unos cuantos megapíxeles más, y una iluminación en condiciones. 


No me seáis descreídos y probad a hacerlos. Entonces, me contáis. 

Un abrazo, fogoneros!


Corona de verduras




Este es un plato muy sencillo y que admite un montón de variantes. Lo más importante para que el resultado sea vistoso es tener buenos utensilios de cocina. En mi caso, un molde de silicona que da unos resultados fantásticos.

La textura de este plato es similar a la de un flan, en este caso relleno con verduras. Es un entrante ligero y muy rico.  

INGREDIENTES (para 4 personas)

- 4 zanahorias grandes
- 4 huevos
- 1 calabacín
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla
PREPARACIÓN:

Lo primero, sofreir las verduras (excepto la zanahoria). Las salamos al gusto. Las reservamos para después.



A continuación, cocemos las zanahorias. Más o menos 15-20 minutos según lo grandes que sean. Con una batidora trituramos las zanahorias junto con los 4 huevos.


Ahora, rellenamos el molde de la siguiente forma:  una capa del preparado de huevo y zanahoria de más o menos un dedo de grosor para empezar, y a continuación una capa de verduras. Repetimos el proceso hasta terminar con una capa de huevo y zanahoria batidas.


Ya tenemos el molde relleno:


Ahora, lo introducimos en el horno precalentado a 200 grados, dentro de un recipiente con agua, para que se haga al baño maría.  Lo tendremos en el horno de 30 a 40 minutos.


Este es el resultado antes de desmoldar:


Y el resultado en la mesa, lo tenéis en la primera foto. Yo rellené el agujero central con tomate frito, pero como siempre, la presentación os la dejo a vuestro gusto.

Que aproveche!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Hamburguesas de Blanco y Negro






Básicamente esto es un par de hamburguesas...  ¿verdad?  Pues no. Son un poquito especiales.

En Valencia, uno de los almuerzos más populares es el Blanc i Negre. Básicamente un bocadillo de longaniza y morcilla. ¿Por qué no fusionarlas en una hamburguesa, que resulta mucho más fácil de sujetar y comer? Además, tiene la ventaja de no tener que buscar el sabor de ambas piezas de embutido pretendiendo abarcar las dos en cada bocado.

Si me preguntáis de quién ha sido la idea, lo confieso: no es mía. Como en muchas de mis recetas, hay un tercero que me comenta: he comprado hamburguesas de "blanco y negro" en "tal mercado". Y yo voy y las copio, o mejor dicho, las interpreto. Sinceramente, no he probado todavía las hamburguesas de "blanc i negre" de ese mercado, pero aquí os ofrezco las mías, que tras varias pruebas, están riquísimas.

Por cierto, ¡gracias, Fernando! (compañero de trabajo y amigo)

Veamos los ingredientes:


Las morcillas son de la población de Ontinyent (Onteniente). Están oreadas, o sea, secadas durante cierto tiempo. No tengáis reparo en utilizar cualquier morcilla que tengáis a vuestro alcance, siempre que sea de cebolla. De hecho, la morcilla no es uno de los fuertes de mi comunidad, y puede que sí lo sea de la vuestra. En este caso, las de Ontinyent son de lo mejorcito que tenemos. Del mismo modo podría nombrar Requena, donde el embutido y el vino son casi una religión. 

Como podéis observar, tenemos:

INGREDIENTES (Para 2 hamburguesas):

- 2 morcillas (oreadas)
- 4 longanizas
- 100 grs de carne picada (mixta cerdo-ternera)
- sal y pimienta


PREPARACIÓN:

Como se aprecia en la anterior foto, las longanizas van sin tripa (una tarea que me ahorro). Las morcillas oreadas son fáciles de "destripar": un corte a lo largo, y las desnudamos sin pudor alguno.

Amasamos la carne de las longanizas con la carne picada, hasta que os quede un amasijo cárnico como este:




Salpimentamos a nuestro gusto  (pero ojo a las longanizas, no vayan a ir condimentadas), y por otra parte trituramos las morcillas. Yo he usado una picadora eléctrica. Se trata de no encontrarnos trozos de cebolla en la textura de la hamburguesa. Como véis, al triturar la morcilla, la sangre se mezcla con la cebolla y la grasa, y el color de esa mezcla no es tan negro como en la morcilla original. La cosa queda así, antes de amasarlo todo:



Si la mezcla os resulta complicada de manejar (es muy pegajosa) podéis añadir un poco de pan rallado al asunto. La masa será mucho más manejable, pero el resultado -sin ser malo- no será tan espectacular. La mezcla, acabada, es una cosa así: 


Moldeamos las hamburguesas, haciendo primero una gran albóndiga (del tamaño de un limón, más o menos) y la aplastamos sin piedad hasta formar la hamburguesa.  Freímos en aceite, a fuego bastante lento, teniendo en cuenta que la morcilla se dora enseguida. Se trata de que tenga buen aspecto sin que esté cruda, y estamos trabajando con ingredientes con puntos de coccion muy diferentes. 


Tras pasarlas por la sartén, el aspecto que toman es el que véis en la primera foto. El sabor, indescriptible.

En definitiva, os dejo aquí mi versión española del "cuarto de libra" americano, mejorada con los sabores de la tierra.

Queda terminantemente prohibido el uso de ketchup y mostaza en esta hamburguesa. Ni lechuga, pepinillos...   Si se quiere acompañar de algo, tal vez unas patatas a lo pobre, unos pimientos verdes fritos, un poco de ajoaceite....    Estamos en España, y punto. 

Espero que os guste tanto como a mi. ¡Un abrazo!

lunes, 26 de septiembre de 2011

BOB ESPONJA

Hola de nuevo a todos. Tras este descanso blogístico que me he pegado, me he decidido a vencer la pereza y comenzar de nuevo a hacer cositas. Hoy os pongo un Bob Esponja que me curré ayer para la niña de la casa.

La verdad es que nutritivo, lo que se dice nutritivo, no lo es mucho. Al final no es más que una rebanada de pan de molde (con corteza) y una loncha de queso fundido, junto con algunos trocillos de jamón de York y adornos de calabacín.

Os dejo la idea y que cada cual decida sus ingredientes.

Un abrazo a todos.


viernes, 21 de mayo de 2010

Crêpe, "peaso" merienda, oiga!





Domingo por la tarde. Finiquitado el tema de la siesta dominguera. 6 de la tarde y un antojazo de chocolate que no veas. ¿Solución? Un crêpe relleno.

En este caso va a ser de chocolate, pero un dulce de leche le va también genial. O una mermelada, O lo que sea que tenga textura pringosa y azúcar a mansalva.

En alguna otra ocasión haremos unos crêpes salados, pero hoy no toca.

Ingredientes para 6-8 crêpes:

- 3 huevos
- 125 grs. de harina
- 1/4 de litro de leche
- Mantequilla
- Relleno (sirope de chocolate, etc...)
- Nata montada

Mezclamos los huevos, la harina y la leche, batiéndolos en un bol con un batidor de varillas, o incluso se pueden meter en un recipiente que nos permita agitarlo bien. La mezcla resultante ha de ser una papilla bastante líquida.

Derretimos una cucharada sopera de mantequilla en la sartén, y echamos un  cacillo de la mezcla en la misma. Como equivalencia, un vasito de café más o menos.

 
Movemos la sartén, haciendo que la mezcla se reparta por la misma, formando la crêpe. Si nos quedase algún agujero, podemos añadir un poco de mezcla con una cucharita. Cuando esté totalmente cuajada por arriba, estará doradita por debajo, así que la podemos retirar.
 
Es el momento de guarrear (meter la mezcla) y enrollar formando un tubo.

 

Decoraremos a nuestro gusto con nata montada, virutillas de chocolate... lo que se nos ocurra. Otra sugerencia: trocitos de plátano junto con el sirope de chocolate. Bestial.
A disfrutar, golosos!!!

lunes, 17 de mayo de 2010

CANELONES FRÍOS DE MARISCO Y PESCADO




 

Vamos con un entrante/ensalada muy original y vistoso, que además es sencillísimo de hacer. Muy recomendado para los amantes del vinagre.

Necesitaremos (para 8 canelones):
- 16 palitos de cangrejo (muy importante que sean de los que se desenrollan totalmente - yo uso los de pescanova por ese motivo)
- 2 medallones de merluza
- 1/2 pimiento verde
- 1/2 pimiento rojo
- 1 cebolla pequeña
- 8/10 langostinos cocidos salados
- 2 cucharadas soperas de aceite
- 6 cucharadas soperas de vinagre (al gusto). Yo he seleccionado uno de frambuesa.
- Sal
- Salsa rosa (comprada o ketchup+mayonesa+mostaza)

 

Lo que vamos a preparar es una especie de salpicón de marisco, y lo vamos a enrollar con 8 de los palitos de cangrejo desenrollados, ni mas ni menos.
Por lo tanto, trocearemos en cubitos pequeños los pimientos y la cebolla. También 8 de los palitos y los langostinos pelados. Agregaremos la merluza previamente cocida (10 minutos) bien desmenuzada.
Mezclamos en un bol todos los ingredientes junto con el aceite, el vinagre y un pellizco de sal. Si tenemos oportunidad, dejaremos reposar este bol durante un par de horas en el frigorífico, aunque no es imprescindible.
Ahora toca la parte creativa del "enrollado".  Desenrollamos los palitos y ponemos en uno de los extremos tres o cuatro cucharadas de la mezcla.  Enrollamos con cuidado, y ya tenemos nuestro canelón.
Presentamos a nuestro aire, acompañando de una salsa rosa rebajada con un poco de agua.

Variantes: Si no queréis tanto pimiento, sustituid por huevo cocido, por ejemplo. El atún también le pega muchísimo.

Como siempre, la idea original es totalmente modificable.

Que aproveche!

lunes, 10 de mayo de 2010

HUEVOS AL PLATO CON CHORIZO





Another typical spanish recipe.  O sea, otro básico de la cocina casera de toda la vida. Realmente no sé si el nombre correcto de la receta es "huevos al plato con chorizo", pero describe lo que vamos a hacer, que es lo importante.

Este plato es sencillísimo de hacer y muy rico. Eso sí, resulta un tanto pesado. O sea, nada de irse a hacer footing después de comer.

INGREDIENTES:

Para 2 personas:

- Dos chorizos grandes (asturianos a ser posible)
- 4 huevos
- 1 lata de 300 grs de tomate frito (de buena calidad, tipo casero).
- 1 puñadito de piñones
- Orégano
- Pimienta y sal

Cortamos los chorizos en rodajas y las freimos. Hay que dorarlas lo suficiente, pero sin pasarse. Reconozco que recibí una llamada de teléfono durante este proceso y se me pasaron un poco.  


A continuación, precalentamos el horno a 200º.  Preparamos dos cazuelas de barro, repartiendo entre las dos el tomate frito casero, al que hemos añadido un poco de pimienta, hemos corregido de sal y hemos añadido los piñones (en crudo o pasados un poco por una sartén, eso va al gusto).
 

Disponemos las rodajas de chorizo por encima.

 
Cascamos un par de huevos encima, los salamos un pelín, y espolvoreamos un poco de orégano (o cualquier otra hierba que os guste).
Introducimos en el horno hasta que los huevos cuajen completamente. El punto exacto se lo debéis dar también a vuestro gusto, fijándoos en cómo cuaja la yema. Si preferís mojar en ella, debéis dejarlos como están en la primera foto.
Variantes:
En lugar del chorizo, podéis mezclar atún con el tomate frito. También podéis cambiar el tomate por un pisto. El chorizo podéis cambiarlo también por jamón. Esto admite muchísimas variantes. Probad y elegid aquello que más guste en casa.
Que aproveche!


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miércoles, 28 de abril de 2010

MERLUZA EN SALSA VERDE


Vamos con otro clásico básico de la cocina del Norte de España, con lo que de nuevo pido que me perdonen los puristas.

Con unas rodajillas de merluza congelada (todas redondísimas y monísimas ellas) y unos cuantos bivalvos (en este caso unas chirlas, pero pueden ser almejas, berberechos, coquinas...) vamos a hacer un plato majo, muy sabroso, y que va a quedar bien en cualquier mesa.

De entrada os pido disculpas por las fotos, ya que más que Salsa Verde, ha salido marrón. Eso es culpa del exceso de fritura del ajo, y de las fotos mal sacadas. Como consejo os diré que el ajo, mejor crudo que demasiado hecho. De todos modos, el plato triunfó.

INGREDIENTES:

- Merluza en rodajas
- Un buen puñado de chirlas (o berberechos, o coquinas, o almejas)
- Un chorro de aceite
- Dos dientes de ajo bien triturados
- Una rama de perejil troceado
- Una cucharadita de harina
- Un vaso de vino blanco
- Agua
- Sal

Comenzaremos sofriendo (un minuto como mucho) el ajo y el perejil.
A continuación agregamos los bichos de dos conchas y los sofreimos hasta que algunos empiecen a abrirse. Añadimos las rodajas de merluza  y les damos unas vueltas. Agregamos ahora la cucharadita de harina y la rehogamos. Salamos bien. Ahora incorporamos el vaso de vino blanco y completamos con agua hasta que se cubra bien todo.


Dejamos cocer a fuego medio hasta reduzca y  la salsa quede con la consistencia adecuada.
Presentamos las rodajas de merluza por un lado, las almejas por otro y regamos con la salsa. 

El vinito blanco es casi obligatorio. Que os aproveche! 

domingo, 25 de abril de 2010

"FINGERS" DE POLLO


Este es un plato rápido y que gusta a todo el mundo. En casa, a mi hija y a mi novia les encanta que lo haga. Básicamente se trata de tiras de pollo empanado con un poco de gracia. Como primero, como entrante de una comida o cena tex-mex, como tapita...   Como os dé la gana.

Vamos al tema:


Ingredientes:

- Pechuga de pollo fileteada (no demasiado fino).
- Pan rallado
- Ajo en polvo
- Perejil picado
- Sal
- 1 huevo

Salsas para acompañar:
- Barbacoa
- Mayonesa (sola o con un toque de pimentón picante y pimienta negra
- Salsa de miel: Mayonesa, miel y mostaza de Dijon a partes iguales
- La que se os ocurra.

Cortamos el pollo en tiras de un dedo de gruesas. Batimos el huevo y lo salamos a conciencia. Ponemos las tiras de pollo en un bol y las impregnamos bien con el huevo.

A continuación cubrimos bien las tiras de pollo con el pan rallado, al que hemos añadido ajo en polvo y perejil bien picado. Freimos en abundante aceite caliente, o en freidora. Escurrimos sobre un papel de cocina.

Truquillo para pechugas de "ternura distraida":  Si dejamos en remojo con leche las pechugas durante varias horas, notaréis cómo se hacen mucho más tiernas y sabrosas. También descubrí hace poco que hay supermercados donde venden "solomillos de pollo", que son partes de la pechuga mucho más tiernas de lo normal.

Buen provecho.

viernes, 23 de abril de 2010

ALISEA

Para los que nos gusta cocinar (y encima tenemos un pequeño espacio en este universo del "internete") no hay nada más gratificante que compartir experiencias, trucos, etc. con otros aficionados. Si encima alguien hace una de tus recetas y te agradece lo mucho que le ha gustado, te sientes estupendamente.

Mi amiga Alisea, del blog "cocinando en mi isla amarilla",  es una de mis fuentes de inspiración. He realizado muchas variantes de sus recetas, y siempre con mucho éxito.

Por eso, y porque merece saberlo, quiero colgar aquí algunas de las recetas que he aprendido de ella. Digo recetas, pero solo van a ser fotos comentadas, pues prefiero que busquéis el texto completo en su blog. Además, qué narices, sus fotos son mucho mejores que las mías.

Comenzamos con unas setas blancas empanadas. Una guarnición sorprendente, original y muy rica.



Unas palmeritas de hojaldre. Silpat, bendito seas. Salieron francamente buenas, pese a que la próxima vez abusaré más del azúcar, además de haber pensado una manera de darles una forma más "profesional".



Esto es un tiramisú de fresas. La típica mezcla del tiramisú (mascarpone, huevos montados por separado -claras y yemas- y azúcar) con láminas de fresa.


Y los croissants rellenos de chocolate. Un triunfazo aquí en casa. Si Alisea dice que siempre tiene una base de hojaldre preparada en el congelador para hacerlos, en vista del éxito me parece que yo voy a tener que pertrecharme de unas cuantas, porque se van a convertir en el desayuno-merienda oficiales en mi casa.
 

En definitiva, esta es una pequeña muestra de las maravillas que encontraréis en su blog, explicadas de forma muy clara y amena. Os animo a todos a hacerle una visita, incluso a los que no han pisado una cocina en su vida.